Mi nube es un camino, borroso y sin destino. Final feliz
tras curvas cerradas, hago equilibrio con media manzana en la cabeza,
un cigarro en una mano y una hoja de ruta arrugada, que espera ser
interpretada para el camino seguir.
Vení! Que así bailoteando y medio
caminando, formaras parte de mi nube, te muestro mi empedrado, tan
largo y machacado pero con tanto camino por abrir. Si, vos! Nose quien
sos, nose quererte, ni sabre perdonarte, me embriagaste deseoso de ti,
me embaucaste y a vos no te se mentir. Me engañaron tus ojos, tu sonrisa
y tu pecho que me invita a acampar, a pasar la noche allí. Me pierdo
buscando soluciones, en las ondulaciones de tu cuerpo que están hechas
para naufragar. Acabarás rompiendo esto que me ayudas a construir,
romperás mas piedras de las que pondrás, me desviarás más de lo que me
guiarás, traerás mas lágrimas que sonrisas, mas locuras de cornisa que
brindis en alta mar. Pero no me importa, vení, a formar parte de mi
nube. Te regalo una piedrita para que pongas adelante, no lo ves?
Bailando seguiremos. Sentí a este loco deseoso de loca que cuando
anochece aparece, cuando oscurece renace, a desvelarte el corazón.
Apareceré como hoja de otoño que ha perdido su control. Salgamos a volar
querida. Esta ternura de locos me esta matando, vos vola conmigo ya,
vení, vola. Se que es lejos pero estoy aquí, esperándote, vamos hacia
ese mundo sin fin, viva viva!!! Que vivan los locos! Y nos tirarán
arroz. Loca ella, loco yo.
Mi nube ahora ha cambiado, tan clara y tan
oscura, un semaforo en rojo vislumbro al final, pasará a amarillo
cuando esta cerradura maltrecha que mis ojos reflejan, se abra, o se
rompa, no me importa, saldré a este mundo loco que entre cerveza y vino
choto me ha embriagado. Me vi envuelto en algo civilizado,
correcto y educado, con el camino marcado, y sin puertas por abrir.
Donde quedaron nuestras ganas de bailar, nuestras piedras por colocar,
nuestras alas para volar, ya no soy una hoja sin destino ni final, soy
un árbol caído sin fuerza para levantar. Las perdimos por el camino, las
ganas de volar... Sabes que pasa? Yo soy mas de prohibido que de
permitido y no lo puedo evitar. Te acabaré dejando de lado, en tu barco
maltratado pero que no se piensa hundir, yo me voy con esa loca, del
veleta sin trompeta, pero firme se desplaza por las calles de alta mar.
Cuanto tiempo duraremos, no lo se, pero cuanto tiempo me he pasado
sentado esperando a revivir o a por fin hundirnos, sin motivo ni razón.
Dale se valiente y sentate a charlar, me dije, del amor no se vive pero
se sueña, y sin sueños no se vive, sin soñar solo se trasnocha y se
revive un poco tarde al despertar, esa mañana de domingo, con ojeras
infinitas, un encargo ya pasado, un café muy cargado y unos versos por
caer. Lejos de esa vida, maldita compañera en años duros y fríos, o
quizás mas placenteros de lo que puedo recordar.
Hasta aquí ha
llegado, este relato maltratado, de amor y queso brie, latas de atun
empezadas, y ese cigarro en el balcón. Hasta aquí hemos llegado, esos
vinos destapados, olvidados han quedado ya que aquí se termino. Nuestros
hartos corazones, salidos del ring y con cojones, aunque dispuestos a
luchar, han decidido tomarse un respiro, recuperarse y amoldarse, a ese
cuerpo otra vez, porque había sitio para dos, pero no quiso venir, dejo
la mesa puesta y la cena preparada, comida caliente de cuchara, unas
velas encendidas y una botella de vino por abrir.
Me marcho.
Nose a donde, de consejos vive el hombre asique de eso aprendi. Que
disfrutes del momento, que vivas el presente que el futuro ya vendrá. Si
esa loca fiera hiere el corazón podrido de latir, es señal de que estas
en plena selva y con ganas de vivir. Este loco se busca una loca,
dispuesta a compartir, esas fresas y esa birra, que a los dioses invitan
a venir.